Mi sentir estival "Mar Adentro".
¡Que me mire el mar, que me mire…!
con su infinita tristeza,
con su feroz lejanía,
llanto silente que escucha
tu inquieta melancolía,
y ese rugir que me dice:
¡ven a mí… eres mía!
¡Que me mire el mar, que me mire…!
el crepúsculo llega a su cénit y
dibuja un cielo de grana y gualda…
mientras la mar sigue en calma
una gaviota, ¡su más fiel amigo!
su secreto exhala en malva.
Ya llega la noche
y el mar sólo espera
soñar con el alba,
la mañana y el día
el Sol y los niños,
sus cubitos roban de forma impía
lo que tú con un guiño
recoges para la orilla…
¡Cuántos misterios albergas!
¡Que me mire el mar, que me mire…!
la brisa me trae tu amor lejano,
mi amigo, mi hermano,
y acaricia mi rostro
queriendo imitar tus manos…
y el mar me susurra al oído:
¡ven a mí… eres mía!
Pues mi alma sin tu amor
es como la mar sin gaviotas,
y mi pelo sin tus manos,
es como un mar sin olas.
Quiero volar muy lejos,
Hacia cualquier lugar sin nombre…
Cualquier hermoso rincón
Que pinte de amor mis recuerdos.
¡Que me mire el mar, que me mire…!
ya está llegando otra noche y
la luna me está sonriendo,
tiembla este ambiente silente,
y sola me voy yendo,
más oigo una voz que musita:
¡mira… el mar ya te mira!
Escrito por Mar Solana en La Manga del Mar Menor (Murcia), el 2 de julio de 1985. Me lo dedica, junto a dos amigas, el 6 de Agosto de 2.009 en su blog Mar Adentro. Gracias, Mar.