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miércoles, 13 de mayo de 2009

SOLEDAD


Se marchó con la brisa cálida de un verano.
Y el mundo implacable sigue andando.
Y el mar sigue besando a la arena, eterna compañera.
Y la luna sobre cielo y agua brilla.
Y el viento acerca las risas y el bullicio de la feria.
Como en un día de fiesta...
Y las huellas de unos pasos hablan de recuerdos.
Y las rosas secas del jardín hablan de recuerdos.
Y el romántico latir de un violín, que habla de recuerdos.
Como en un día de fiesta...
Y en cada ola una quimera palpita y llora.
Y en cada estrella agoniza una fábula bella.
Porque un corazón quedó solo, llora la noche con lágrimas de oro.

domingo, 26 de abril de 2009

EL CORAZÓN HUMANO

Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
Él les dijo:

"¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!... ¡es entre dos lobos!

Uno de los lobos es…
el resentimiento,
la inferioridad,
el miedo,
la maldad,
el temor,
la avaricia,
la mentira,
el egoísmo,
la envidia,
el rencor,
la culpa,
el dolor,
la ira,
la arrogancia,
la egolatría,
la competencia,
la superioridad.

El otro lobo es…
la bondad,
la alegría,
la paz,
el amor,
la gratitud,
la sencillez,
la esperanza,
la serenidad,
la humildad,
la dulzura,
la sinceridad,
la misericordia,
la generosidad,
la amistad,
la compasión y
la fe.
Y después agregó:
“Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes... y dentro de todos los seres de la tierra”.

Los niños pensaron por unos instantes y uno de ellos preguntó a su abuelo:
"¿Y cuál de los lobos crees que ganará?"
El viejo cacique respondió, simplemente...

"EL QUE ALIMENTES."

jueves, 23 de abril de 2009

REGRESO DE LAS TINIEBLAS


¿Por qué a ti, al más pequeño, te tenía que tocar?

¿Por qué a ti, de vida sana y ordenada, te abrazaban ese gran corazón arterias destrozadas?

Tu exterior era normal. Nos hacías reír a carcajadas cuando no teníamos ganas de esbozar ni siquiera una leve sonrisa. Nadie habría sospechado nunca que la muerte te estaba acechando.

Estas torpes palabras las escribo para que salga de mí tanto dolor, tanto sufrimiento.

El Miércoles Santo llegó la llamada tan esperada de que podría producirse el milagro que soñábamos.
Al miércoles siguiente, te operaron, abrieron tu pecho y, lo que cualquier humano podría describir como una carnicería, logró salvarte la vida. ¡Qué trabajo me cuesta escribir esa frase!:
¡¡¡SALVAR TU VIDA!!!.

Desde ayer, Miércoles, ya estás en casa. A partir de ahora, el Miércoles será un día de fiesta.
Tú, hombre bueno, tenías derecho a seguir viviendo. Esas fueron las palabras de tu cirujano. Ese cirujano al que le pedías a Dios que lo iluminara y guiara sus manos... y que te diera fuerzas a ti para aguantar esa dura operación.

A mi hermano pequeño, que ha regresado de las tinieblas.
Quiero daros las gracias a todos los que me leéis y comentáis. Ahora, poco o poco, una vez vuelta a la normalidad, a la rutina, lo haré de uno en uno, pasando a leeros por vuestros blogs, pero quería deciros sólo eso: GRACIAS POR ESTAR AHÍ. Desconociendo lo que me estaba desgarrando las entrañas, os he sentido y me ha llegado vuestra energía positiva.
Un beso.